Groisman

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Paraguay 1462, C1061ABB Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Notaría
8.8 (19 reseñas)

La escribanía Groisman se encuentra ubicada en Paraguay 1462, pleno barrio de Recoleta, una zona reconocida por la cantidad de estudios jurídicos, escribanías y despachos profesionales que allí funcionan. Quienes necesiten realizar trámites notariales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pueden acercarse a esta oficina, que atiende al público de lunes a viernes en el horario de 11:00 a 18:00, permaneciendo cerrada los sábados y domingos. El teléfono de contacto es 011 4815-9940, un número fijo del centro porteño, útil tanto para solicitar turnos como para consultar requisitos de cada acto notarial antes de concurrir.

Como toda escribanía de la Ciudad de Buenos Aires, Groisman está a cargo de un escribano público, profesional que cumple un rol clave en el sistema legal argentino. Su función principal es dar fe pública, es decir, certificar la autenticidad de firmas, verificar la identidad de las partes y dar legalidad a documentos que luego tendrán plena validez ante cualquier organismo público o privado. Entre los servicios más habituales que ofrece este tipo de notaría se encuentran la redacción y autorización de escrituras de compraventa de inmuebles, la constitución de hipotecas, la protocolización de actas, la certificación de copias, los poderes generales o especiales, las declaraciones juradas, las autorizaciones para viajar con menores y los trámites sucesorios.

Una de las particularidades de las escribanías porteñas es que el escribano no solo cumple tareas administrativas, sino que también asesora a las partes involucradas en el negocio jurídico. En ese sentido, Groisman se presenta como una opción sólida dentro del microcentro jurídico de Recoleta, una zona donde conviven notarías tradicionales con estudios contables y abogados. La cercanía a tribunales, registros de la propiedad y bancos facilita los trámites notariales que requieren presentaciones cruzadas entre distintos organismos.

Servicios que podés encontrar en la escribanía Groisman

Si necesitás hacer una operación inmobiliaria, la escribanía Groisman puede intervenir en la escrituración de propiedades, verificando los títulos, los gravámenes y la situación fiscal del inmueble. También participa en la confección de boletos de compraventa, cesiones de derechos posesorios y demás actos vinculados al tráfico inmobiliario. Para operaciones de menor complejidad, cualquier escribano público puede labrar actas notariales, como constataciones de domicilio, certificaciones de contenido de páginas web, reuniones de sociedades o hechos relevantes para un proceso judicial.

Otro de los servicios más requeridos en una escribanía es el otorgamiento de poderes. Ya sea para designar un administrador de bienes, un representante legal o alguien que pueda firmar contratos en nombre del poderdante, el escribano se encarga de verificar la voluntad del firmante, tomarle la impresión dactilar y registrar la escritura en el protocolo notarial correspondiente. Estos poderes pueden ser revocados o caducados con el paso del tiempo, por lo que es importante consultar previamente su vigencia.

Dentro de los trámites notariales vinculados a la vida cotidiana, también se pueden certificar firmas para trámites bancarios, administrativos o educativos, realizar declaraciones juradas, legalizar fotocopias, certificar la supervivencia para cobrar jubilaciones en otros países y obtener la certificación de firmas para presentar documentación en organismos del Estado. Cada uno de estos actos requiere la presencia del titular con DNI y, en algunos casos, con la presencia de testigos.

Cómo se trabaja en una escribanía porteña y qué tener en cuenta

Toda escribanía en Argentina está regulada por el Colegio de Escribanos de la jurisdicción donde se desempeña. En la Ciudad de Buenos Aires, este ente se encarga de supervisar el ejercicio profesional, fijar las normas deontológicas y llevar los registros de los escribanos matriculados. Groisman, al funcionar bajo estas normas, debe cumplir con todos los requisitos de transparencia y legalidad que se les exige a las notarías de la Capital Federal.

Es importante tener presente que los honorarios de los escribanos públicos en Argentina están regulados por ley o por los colegios profesionales, según la jurisdicción, aunque en la práctica existen aranceles orientativos. Antes de firmar cualquier escritura, es recomendable pedir un presupuesto por escrito y conocer el detalle de los gastos, incluyendo aportes, tasas e impuestos. En operaciones inmobiliarias, por ejemplo, además del honorario del escribano se pagan aportes al colegio, sellados, certificados registrales y la correspondiente escritura traslativa de dominio.

Lo que dicen quienes fueron a la escribanía Groisman

La opinión de los usuarios sobre la escribanía Groisman es dispar, lo cual es esperable en cualquier notaría que recibe público en una zona con alto caudal de trámites notariales. Quienes destacan aspectos positivos mencionan la seriedad, la responsabilidad y la cordialidad en el trato, describiendo al lugar como un estudio serio al que recomiendan recurrir. En particular, resaltan la predisposición y el profesionalismo de Ariadna, una de las profesionales que atiende en el estudio, lo que refuerza la idea de que el equipo cuenta con personal capacitado para llevar adelante actos notariales complejos con solvencia.

Otro aspecto bien valorado por quienes concurrieron es la sensación de estar en un ambiente donde predomina el respeto y la formalidad, algo fundamental a la hora de confiar la firma de documentos legales. La certificación de firmas, la autenticación de documentos y la redacción de poderes requieren de un marco de confianza, y la mayoría de los usuarios destacan que lo encontraron allí. Esto posiciona a la escribanía como una opción interesante para quienes prioricen la seriedad por sobre la velocidad de los trámites notariales.

Sin embargo, no todas las experiencias fueron positivas. Un usuario mencionó haber tenido un mal trato por parte de la recepcionista, lo que constituye una observación puntual pero importante a la hora de evaluar la calidad de atención al cliente. En una escribanía, donde el público llega muchas veces con dudas, nervios o urgencias, el trato cordial del personal de recepción es clave para generar una buena primera impresión. Este tipo de comentarios negativos suelen aparecer en casi todas las notarías y ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la capacitación en atención al público en estos establecimientos.

Ubicación y accesibilidad

Situada sobre la calle Paraguay, una de las arterias más tradicionales del barrio Norte porteño, la escribanía Groisman se encuentra a pocas cuadras de la Avenida Santa Fe y del emblemático Cementerio de Recoleta. La zona está bien conectada mediante varias líneas de colectivo y la estación de subte más cercana es la línea D, en sus paradas Tribunales o Facultad de Medicina. Esta accesibilidad es un punto a favor para quienes necesitan concurrir a hacer trámites notariales sin perder tiempo en traslados largos.

La ubicación en Recoleta también es un indicador del público al que suele atender este tipo de escribanía: profesionales, empresas, familias vinculadas al sector jurídico y particulares que necesitan asesoramiento para sus negocios inmobiliarios o patrimoniales. El barrio es sede de muchos registros públicos, lo que reduce los tiempos de gestión cuando se requiere presentar documentación en organismos oficiales.

Consejos antes de concurrir a cualquier escribanía

Antes de acercarte a una escribanía como Groisman, es recomendable tener en cuenta algunas cuestiones básicas que pueden ahorrarte tiempo y dinero. Primero, identificar claramente qué acto notarial necesitás: una escritura, una certificación, un poder, un acta. Segundo, llevar toda la documentación personal requerida, generalmente DNI vigente de los comparecientes, CUIT/CUIL, y la documentación específica del trámite (boleto de compraventa, certificado de dominio, partida de nacimiento, etc.). Tercero, pedir un presupuesto previo por escrito.

También es importante recordar que un escribano público está obligado a informarte sobre el contenido y los efectos del documento que vas a firmar. Si tenés dudas, no dudes en preguntar: una buena escribanía debe explicarte con claridad cada cláusula y cada obligación que asumís al suscribir una escritura o un poder. Este asesoramiento es, en definitiva, una de las garantías que ofrece el sistema notarial argentino a los ciudadanos.

la escribanía Groisman se presenta como una opción válida para quienes busquen una notaría seria, bien ubicada en Recoleta y con profesionales identificados por su responsabilidad. Sus puntos fuertes son la seriedad, el profesionalismo del equipo, y la ubicación estratégica en una de las zonas jurídicas más importantes de Buenos Aires. Como aspecto a mejorar, queda pendiente reforzar la atención al público en el área de recepción, para que la experiencia sea uniforme y satisfactoria para todos los usuarios. Si necesitás realizar trámites notariales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, podés acercarte a Paraguay 1462 de lunes a viernes entre las 11 y las 18 horas.

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