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Escribanía Lago Labarere

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Castelli 53, B1865FXA Gran Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Notaría
6.8 (13 reseñas)

La Escribanía Lago Labarere es un estudio dedicado a los trámites notariales que funciona en Castelli 53, pleno centro de la localidad de San Vicente, dentro del Partido del Gran Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Se trata de una escribanía de barrio con atención personalizada, un formato clásico dentro del sistema jurídico argentino donde el escribano o la escribana actúa como profesional de la fe pública y fedatario de los actos que pasan por su protocolo.

Para quien no esté familiarizado con la figura, conviene aclarar que la notaría en Argentina cumple un rol distinto al que tienen los notarios en otros países. Aquí el escribano es un abogado matriculado que cuenta con una habilitación especial otorgada por el Poder Judicial de cada provincia para intervenir en actos jurídicos, dotándolos de autenticidad, certeza y fecha cierta. Esto incluye desde la redacción de una simple acta hasta la confección de una escritura pública de compraventa, pasando por certificaciones de firmas, legalizaciones, declaraciones juradas, poderes y todo tipo de documentos notariales que requieran un respaldo formal.

En la Escribanía Lago Labarere se pueden canalizar, en principio, los servicios habituales que cualquier persona espera encontrar en un estudio de este tipo. Entre ellos, los más consultados suelen ser la constitución, modificación y disolución de sociedades, la compraventa y donación de inmuebles con su posterior inscripción en el Registro de la Propiedad, la redacción de contratos civiles y comerciales, los trámites de sucesiones (testamentarias o intestadas), la protocolización de testamentos, la certificación de copias y de firmas, la tramitación de poderes para representar a otra persona en actos jurídicos y, en general, cualquier diligencia que requiera intervención notarial dentro del ámbito de la Provincia de Buenos Aires.

La ubicación del estudio es uno de sus puntos a favor. Castelli 53 se encuentra en una zona accesible para los vecinos de San Vicente y de partidos aledaños, lo que facilita la concurrencia sin necesidad de largos traslados. Quienes viven en localidades como Guernica, Alejandro Korn, Brandsen o Presidente Perón suelen buscar escribanías en San Vicente precisamente por la cercanía y la tranquilidad de una ciudad con ritmo más pausado que el conurbano profundo. Para llegar, se accede por las rutas provinciales que conectan la zona y, una vez en el pueblo, el local queda a pocas cuadras de la plaza central, con estacionamiento relativamente sencillo en las calles adyacentes.

El contacto con la Escribanía Lago Labarere puede realizarse telefónicamente al número 02225 48-2306 (línea fija) o, en formato internacional, al +54 2225 48-2306. Al tratarse de un estudio no tan grande, suele recomendarse llamar antes para coordinar un turno, especialmente si el trámite a realizar requiere la presencia simultánea de varias partes o implica la revisión previa de documentación, como ocurre en una escritura traslativa de dominio o en una sucesión con varios herederos.

Ahora bien, un punto que cualquier cliente debe considerar antes de acercarse es la reputación que muestra este estudio en los principales mapas y buscadores. La Escribanía Lago Labarere cuenta con un puntaje medio-bajo en Google Maps, producto de una combinación llamativa: las opiniones más antiguas, de hace cuatro y seis años, son positivas y describen la realización de trámites sin mayores inconvenientes. Sin embargo, las más recientes —publicadas en los últimos días— son todas desfavorables y coinciden en un mismo hecho: varios usuarios señalan a la titular del estudio, identificada como María del Valle Labarere, por haber atropellado a un perro y haber continuado la marcha durante varios kilómetros con el animal enganchado en el paragolpes del vehículo, sin detenerse pese a los avisos de otros conductores. Estos comentarios reciben una gran cantidad de reacciones de desaprobación por parte de la comunidad.

Es importante aclarar que estos reclamos no cuestionan la calidad técnica ni la eficacia de los trámites notariales que se realizan en la oficina, sino que apuntan a una conducta personal de quien estaría al frente del estudio. Aun así, no deja de ser un dato relevante a la hora de elegir una escribanía, porque en este tipo de oficios la confianza y la ética profesional pesan tanto como la idoneidad jurídica. Una escribana o un escribano es, por definición, un depositario de la fe pública, por lo que los usuarios valoran tanto la rectitud moral como la capacidad técnica.

Otro aspecto que puede llamar la atención es que al menos una de las reseñas más antiguas advierte que el estudio «ya no estaría aquí», lo cual puede deberse a mudanzas dentro de la misma zona o a cambios de horarios. De hecho, la dirección registrada sigue siendo Castelli 53, por lo que en principio el establecimiento continúa en el mismo lugar. Aun así, siempre conviene verificar la dirección y el horario antes de concurrir, ya que la información online puede no estar completamente actualizada.

En términos de infraestructura, se trata de un estudio tradicional, no de una gran escribanía corporativa con múltiples sucursales. Esto tiene sus ventajas: una atención más cercana, un trato más directo con el profesional y, generalmente, una mayor flexibilidad para adaptarse a las necesidades del cliente. También puede implicar tiempos de espera un poco más largos en momentos de mucha demanda o demoras en la entrega de documentos notariales si la escribana debe concurrir a otros organismos, como el Registro de la Propiedad, los bancos o la Dirección Provincial de Personas Jurídicas.

Para quienes necesiten asesoramiento en temas puntuales, como la redacción de un contrato de alquiler, la certificación de una firma para presentar en el extranjero o la realización de una acta de constatación en domicilio, la consulta inicial en una escribanía como esta suele ser un buen punto de partida. El profesional puede orientar al cliente sobre qué documentación reunir, cuáles son los plazos estimados y qué costos involucra el trámite, sin compromiso.

Como recomendación final, si decidís concurrir a la Escribanía Lago Labarere, te sugerimos tomar en cuenta tanto la conveniencia de su ubicación como la información que circula en las reseñas recientes. Si tenés dudas sobre el procedimiento a seguir o necesitás confirmar que el estudio sigue en funcionamiento, el llamado previo al 02225 48-2306 te ahorrará tiempo y traslados innecesarios. Y, como en cualquier trámite notarial, recordá llevar tu documento de identidad y toda la documentación relacionada con la operación que vayas a realizar, ya que el escribano o escribana deberá verificar la identidad de las partes y la legitimidad de los bienes o derechos involucrados antes de autorizar cualquier escritura o acta.

En definitiva, la Escribanía Lago Labarere es una opción más dentro del abanico de escribanías en San Vicente y sus alrededores. Cumple con los servicios esenciales que se esperan de una notaría tradicional, está bien ubicada y cuenta con un teléfono de contacto directo. Como en toda decisión de este tipo, conviene informarse, comparar y, sobre todo, sentirse cómodo con el profesional que va a intervenir en actos jurídicos de tanta relevancia como una sucesión, una escritura de compraventa o la constitución de un poder.

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