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Carlos Luis Oliva Abogado – Escribano

Carlos Luis Oliva Abogado – Escribano

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9 de Julio 276 Piso 2 Oficina 6, Centro, X5000EMF Córdoba, Argentina
Notaría
5.4 (8 reseñas)

El estudio de Carlos Luis Oliva Abogado – Escribano se encuentra en pleno centro de la ciudad de Córdoba, sobre la calle 9 de Julio al 276, en el segundo piso, oficina 6. Se trata de un despacho profesional que combina el ejercicio del derecho con la función de escribano público, una doble condición que le permite a su titular cubrir tanto el asesoramiento legal como la formalización de actos bajo fe pública notarial. Para quienes buscan resolver en un mismo lugar trámites jurídicos y actuaciones notariales, esta combinación puede resultar especialmente conveniente.

El horario de atención es de lunes a viernes, en dos bloques: por la mañana, de 10:00 a 13:00, y por la tarde, de 16:00 a 18:00. Los sábados y domingos el estudio permanece cerrado. Quienes necesiten comunicarse antes de concurrir pueden hacerlo por teléfono al 0351 426-4377. La ubicación céntrica, sobre una de las arterias más transitadas del microcentro cordobés, facilita el acceso a pie, en transporte público o en vehículo particular, ya que la zona dispone de varias paradas de colectivo y estacionamientos en las calles adyacentes.

En cuanto a los servicios notariales que típicamente ofrece una escribanía con estas características, es posible acceder a la redacción y autorización de escrituras de compraventa de inmuebles, la certificación de firmas en documentación privada, la autenticación de copias de documentos y la protocolización de actas. También suelen tramitarse poderes generales o especiales, declaraciones juradas, actas de constatación, certificaciones de supervivencia y autorizaciones para viajar con menores, entre otros actos que requieren la intervención de un escribano con matrícula vigente.

Por la vertiente del ejercicio como abogado, un profesional con esta formación puede intervenir en asuntos de derecho civil, comercial, de familia y sucesiones. Esto incluye la posibilidad de iniciar juicios de divorcio, reclamar por incumplimiento contractual, llevar adelante un proceso sucesorio, redactar convenios de alimentos o cuota compensatoria, y asesorar en la conformación de sociedades o en la redacción de contratos comerciales. Al integrar ambas disciplinas, el estudio puede ocuparse del asesoramiento previo y, luego, de la escrituración o certificación del acuerdo alcanzado, lo que evita al cliente tener que trasladarse a distintos profesionales.

Uno de los puntos que los usuarios suelen valorar al momento de elegir una escribanía es la posibilidad de coordinar la operación inmobiliaria completa con un mismo profesional. En una compraventa, por ejemplo, el abogado puede revisar la documentación del vendedor y del comprador, asesorar sobre el negocio jurídico, verificar la situación registral del inmueble y, una vez definida la operación, labrar la escritura traslativa de dominio ante el registro notarial. Este circuito integral reduce los tiempos y simplifica la comunicación entre las partes.

En relación con la calidad de atención, las experiencias compartidas por quienes concurrieron al estudio son dispares. Algunos clientes destacan positivamente la cordialidad en el trato y los precios razonables, mientras que otros señalan deficiencias en la atención y mencionan que las instalaciones se encontrarían algo desactualizadas. Una reseña particularmente grave acusa al escribano de haber certificado contratos vinculados a una empresa denunciada por estafa en Córdoba, aunque se trata de un testimonio aislado y de varios años de antigüedad, sin que se pueda confirmar su veracidad o resolución judicial a partir de un único comentario.

Otro aspecto señalado por los usuarios es el estado de las instalaciones, descriptas como algo anticuadas o mantenidas sin renovación. Si bien esto no impacta necesariamente en la calidad técnica de los servicios notariales ni en la validez legal de los actos firmados ante el escribano, sí puede incidir en la primera impresión del visitante al concurrir a la oficina.

Para quienes estén evaluando contratar los servicios de esta escribanía, resulta prudente tomar algunos recaudos. Antes de avanzar con cualquier escritura o certificación, conviene solicitar un presupuesto detallado por escrito, pedir referencias actualizadas de otros clientes y, en operaciones inmobiliarias, verificar de manera independiente el estado de dominio e inhibición del inmueble a través del Registro de la Propiedad. También es válido pedir copias simples de los documentos firmados y conservar el comprobante de pago de los aranceles notariales abonados.

La accesibilidad es otro punto a considerar: la oficina se encuentra en un segundo piso, por lo que las personas con movilidad reducida deberían consultar previamente si el edificio cuenta con ascensor o rampa de acceso. Quienes necesiten concurrir en horarios extendidos por motivos laborales deberán tener en cuenta que la atención está limitada a dos bloques horarios acotados durante los días hábiles, lo que puede dificultar la coordinación con quienes trabajan jornada completa.

Dentro de los actos más habituales que se canalizan en una notaría de este tipo se encuentran la compraventa de automotores (que en Argentina requiere la firma de un escribano para el formulario 08 y la posterior inscripción registral), la constitución de sociedades simples o unipersonales, los préstamos con garantía prendaria o hipotecaria, y el otorgamiento de testamentos ológrafos o por acto público. Cada uno de estos trámites tiene requisitos documentales específicos, como constancias de CUIT/CUIL, certificaciones de firma, informes de dominio, certificados de libre deuda y, en algunos casos, intervención de otros profesionales como contadores, martilleros o tasadores.

También es frecuente que los escribanos intervengan en operaciones de donación entre familiares, divisiones de condominio, adjudicaciones por disolución de la sociedad conyugal y cesiones de derechos hereditarios. En estos casos, el profesional debe verificar previamente la capacidad de las partes, la legitimación de quienes comparecen y la correcta determinación del objeto del acto, ya que cualquier error puede generar nulidades o conflictos futuros.

En líneas generales, el estudio de Carlos Luis Oliva Abogado – Escribano se inscribe dentro del amplio abanico de escribanías y estudios jurídicos que funcionan en el centro de Córdoba. La conveniencia de optar por este profesional dependerá del tipo de trámite a realizar, de la complejidad de la operación, del presupuesto disponible y de la confianza que genere el trato personal tras una entrevista previa en el despacho.

Como ocurre con cualquier decisión que involucre actos jurídicos con efectos sobre el patrimonio, informarse con tiempo, comparar opciones y solicitar todas las aclaraciones necesarias es la mejor manera de evitar inconvenientes. Una escribanía seria debe estar en condiciones de explicar cada paso del proceso, los costos involucrados, los plazos estimados y los eventuales riesgos del acto que se está por celebrar, algo que cualquier cliente puede y debe exigir antes de firmar.

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